martes, junio 21, 2011

Perú: Paniagua y la CVR.

Un tributo a Valentín Paniagua, a 10 años de la creación de la CVR

En octubre del 2006 falleció uno de los hijos ilustres del Perú, Valentín Demetrio Paniagua Corazao. Y aunque su ejemplo de vida no debería pasar desapercibido, tengo la sospecha que ello está sucediendo. Espero equivocarme. Pero por si acaso, quisiera manifestar, lo poco que he llegado a conocer de él revisando algunas fuentes escritas. Debo manifestar que la sabiduría de Paniagua -un halo de tranquilidad, sencillez y capacidad - despertó mi admiración hace algunos años, cuando, gracias a la invitación de un buen amigo, tuve la oportunidad de escucharlo exponer en un evento académico - institucional, una de cuyas fotografías he logrado adjuntar. En esa ocasión había transcurrido pocos meses desde que había entregado el cargo de Presidente de la República a su sucesor.


Hace poco más de dos semanas se cumplieron 10 años de la creación de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR). Ésta fue constituida un cuatro de junio del 2001 a través de un Decreto Supremo firmado por el Presidente Paniagua. Pero el aniversario este importante acontecimiento, así como el reconocimiento a la figura y el ejemplo de vida de Paniagua  ha sido insuficiente, ha sido mezquino, tanto desde las instituciones de la Sociedad Civil como desde el propio Estado. 

Investido como Presidente del Perú, luego de la abrupta caída del gobierno de Alberto Fujimori Fujimori, Paniagua constituyó la CVR que, luego de dos años de trabajo, entregaría su informe final estableciendo en él una serie de recomendaciones al Estado; destacando entre ellas las reparaciones a los sobrevivientes de la violencia; estando entre ellas personas que perdieron familiares y/o que fueron afectados directamente. Víctimas de un proceso de violencia que empezó en mayo de 1980 y culminó, teóricamente, en noviembre del 2000.



Integrada en su gran mayoría por destacados profesionales vinculados, académica y socialmente, a la defensa de los derechos humanos, la CVR levantó una serie de testimonios a nivel nacional, los cuales serían utilizados como sustento para sus recomendaciones. Éstas, si bien legalmente no obligaban al Estado Peruano a cumplirlas, representaron, sí, un imperativo moral. Y aquí lo destacable es que los sucesores de Paniagua en Palacio de Gobierno vieron en las recomendaciones de reparación individual ese imperativo moral que permitió la posterior implementación de las reparaciones a las víctimas.

Víctimas, Sociedad Civil y Paniagua

Las acciones de reparación están orientadas hacia aquellas víctimas a quienes la demencial violencia, principalmente del Partido Comunista Peruano Sendero Luminoso, convirtió en mujeres abusadas sexualmente, en hijos producto de esos críminales actos, en huérfanos; en huérfanas; en viudas; en viudos; en discapacitados; en torturados; en padres y madres de interminables y desconsoladoras búsquedas de hijos e hijas desaparecidos; en madres y niños- hoy jóvenes- de recuerdos imborrables al ser testigos presenciales de torturas a sus familiares directos.

Y es que Sendero Luminoso y su terrorismo no tuvieron piedad. No existen en la historia republicana del Perú un espacio en donde se registre tanta crueldad y saña. Y es que Sendero Luminoso no respetó ni edad, ni género, ni condición económica. Líderes de las comunidades campesinas y nativas fueron sometidos en público a situaciones deshonrosas e indignas con el objetivo de ser desacreditados socialmente. Eso, y muchos más, fue Sendero Luminoso y su terror.

A aquellas criminales acciones se sumaron, también, determinados agentes del Estado, que incumplieron con el imperativo moral del respeto a la dignidad, intrínseco en cada ser humano. La llegada de Paniagua a la Presidencia, establecería el inicio de las sanciones correspondientes a quienes desde el Estado no solamente desprotegieron sino que cometieron actos criminales.

En la gran ciudad de Lima y en las principales capitales de las provincias existen peruanos viviendo en condición de desplazados, muchos de ellos se encuentran en condicines de pobreza extrema. Y aunque han logrado reunirse en algunas asociaciones, sufren de muchos problemas vinculados a la propiedad de sus precarias viviendas, a su salud física y mental, a una educación de calidad, alimentación, servicios básicos, entre otros. Muchos de ellos "fueron" campesinos quechua hablantes que vivían en el Ande y nativos de diferentes etnias de nuestra selva amazónica, que tuvieron que huir amenazados por la violencia, y se alojaron como pudieron en diferentes zonas urbanas del país, ya sea en "invasiones", casas de familiares o cuartos alquilados.

Todo ello fue entendido por algunos peruanos como Valentín Paniagua, quien como Presidente de la República asumiría importantes decisiones, abriendo, en principio las puertas del Estado a diferentes representantes de la sociedad civil, invitándolos a participar de su gobierno. Sin esa posibilidad, que él mismo brindó, muchas propuestas en materia de derechos humanos, no habrían sido tomadas en cuenta ni hubieran sido convertidas en políticas públicas.

Paniagua  y su contexto

Si revisamos la historia del Perú desde su año fundacional, en 1821, vamos a registrar con facilidad un elevado número de gobiernos autoritarios- en casi su totalidad liderado por militares- con algunos breves periodos de regímenes democráticos. Sin embargo, sin importar el contexto dictatorial el Perú siempre ha producido hijos ilustres, prohombres, personalidades con profundos valores democráticos. Muchos de ellos han sido destacados humanistas y defensores de la dignidad humana. Ésta, es una categoría moral que solamente espíritus realmente sensibles a la vida  pueden entender en toda su amplitud.

Valentín Paniagua fue uno de esos preclaros hijos del Perú que no solamente promovió el respeto a la dignidad humana, sino también fue una constante en su conducta de vida.

Cuzqueño de nacimiento, Valentín Paniagua es un peruano universal. Comenzó desde muy temprano interesado por los problemas del país, y por tanto no es de extrañar que desde muy joven formara parte de un partido político democrático. A temprana edad, Valentín Paniagua, dado su espíritu y su formación familiar, nunca optó por quedarse en el limbo de la indefinición política ni ideológica que es una constante en nuestros tiempos. A temprana edad tuvo la oportunidad de desempeñar cargos públicos de elevada responsabilidad. Durante el primer gobierno de Fernando Belaunde Terry (1963- 1968), fue considerado el Ministro de Justicia más joven de esos tiempos.




Paniagua, es de esa pléyade de políticos de raza, a los que uno gustaría volver ver en el Parlamento, deliberando y elevando el arte de la política. Es de aquellos hombres que no solamente han llevado una vida ejemplar, sino de aquellos que lograron internalizar la experiencia vivida, aprender de ella y convertirse en ejemplo de cómo enfrentar con decencia y honestidad las vicisitudes que se nos presentan. Paniagua no sólo defendió la Democracia como sistema político, él fue como persona, también, un Demócrata a carta cabal. Se debe precisar que ambas características personales no siempre están conciliadas en el ser humano. Pues muchos suelen ser titanes defensores del sistema político democrático y, simultáneamente ser, desde sus respectivas vidas privadas y profesionales, los más radicales intolerantes; descalificadores de ideas distintas.

Era Paniagua quien, por gozar de la trayectoria, por gozar de la honestidad y de la sabiduría necesaria, quien tendría el encargo de encausar nuevamente al Perú por la senda de la democracia política, camino del cual nos habíamos alejado progresivamente durante el gobierno de Alberto Fujimori.

La CVR de Paniagua.

En un inicio surgieron críticas alrededor de la orientación política e ideológica de los integrantes de la CVR, pero éstos eran provenientes de temores naturales teniendo en cuenta que se vivían momentos en que, emocionalmente, el desánimo, el rencor y la desorientación política prevalecían por doquier. Pues entre los objetivos de esta se encontrabam, también, el esclarecimientos de los actos ciminales cometidos y así como brindar luces sobre sus responsables estatales.

Algunos grupos políticos temían ajustes de cuenta, mientras otros tenían la posibilidad y la oportunidad de levantar banderas de revanchas políticas y personales. En ambos casos las posiciones tal vez eran legítimas, pero no era conveniente mantener dicha dicotomía, era innecesario para la Transición tener grupos enfrentados. Fue la sabiduría de Paniagua, quien pondría calma y paños fríos sobre mentes afiebradas. No por algo el parlamento en pleno había visto en él alguien con la legitimidad política y personal para tranquilizar "las aguas" que sin lugar a dudas estarían- y estuvieron- movidas durante el proceso de transición democrática y llevar a buen puerto a todos los peruanos en ese periodo crítico que empezó a finales del 2000 y concluyó en julio del 2001.

En su breve paso por Palacio de Gobierno, Paniagua reabrió las puertas del Estado a muchas personalidades de la sociedad civil vinculadas a la defensa de los derechos humanos. Por tanto no era de extrañar que fuera él quien constituyera la CVR. Por su formación humanista y jurídica, por su procedencia de un partido político democrático, siempre había sido permeable a las ideas que desde la sociedad civil se construían con el objetivo de reivindicar los derechos fundamentales. En esta ocasión tuvo el cuidado de poner mesura e instaurar el equilibrio necesario, capacidad que también es adquirida cuando se ha tenido la responsabilidad de formar parte de la Administración Pública.

Por todo ello, creo que algunos miembros de la clase política peruana y organizaciones de la sociedad civil, han pasado por alto el gran aporte y ejemplo de Valentín Paniagua Corazao, a quien considero, a título personal, el padre de la CVR. Hubiera sido este momento en que se conmemora los diez años de la CVR oportunidad para que miles de jóvenes que no llegaron a conocerlo, supieran que no se necesita retroceder décadas ni siglos para encontrar a un peruano ejemplar en la política, que gozó del aprecio y del respeto de las generaciones que tuvieron la experiencia de conocerlo.
Reparaciones a la víctimas. Luego de Paniagua

Luego que la CVR entregara su informe final en agosto del 2003, se han realizado innumerables acciones desde los diferentes gobiernos, las cuales han estado siempre encaminadas a alcanzar las reparaciones a las víctimas. Describiremos brevemente algunas acciones.

Alejandro Toledo Manrique: Las Normas
(Julio 2001-Julio 2006)

Concluida la gestión gubernamental de Paniagua, el presidente Alejandro Toledo Manrique recibió en agosto del 2003, el informe final elaborado por la CVR. Con ese acto ésta concluía, también, sus funciones. Poco tiempo después, en febrero del año 2004 el gobierno de Alejandro Toledo creó la comisión –CMAN(1)- que se encargaría de diseñar, coordinar e impulsar las reparaciones, que formaban parte de las recomendaciones de la CVR.

La CMAN como órgano adscrito a  la Presidencia del Consejo de Ministros participó brindando pautas en la elaboración del proyecto de ley que en julio del 2005 llegaría a convertirse en la "Ley que Crea el Plan Integral de Reparaciones" Ley N°28592. Es Integral porque se consideró que las víctimas por las características de la violencia sufrida y por las secuelas registradas, requieren atenciones que contemplen servicios de salud, servicios educativos, facilidades habitacionales, recursos económicos, entre otros. (1) http://www.planintegraldereparaciones.gob.pe/portada.php?Id=1&opcion=CMAN

Esta Ley fue uno de los frutos más importantes del Congreso de la República en el periodo del Presidente Alejandro Toledo. Posteriormente en julio del 2006, un año después, y poco antes que culminara su gobierno, el Ministerio de Justicia aprobó el Reglamento de la señalada Ley. Así, mediante Decreto Supremo 015-2006-JUS se establecen los detalles necesarios para implementar la “Ley de Reparaciones”. En él está señalado el desarrollo de cada uno de los programas de reparaciones.

Alan García Pérez: La Implementación 
(julio 2006-julio 2011)

Cuando en julio del año 2006 el Dr. Alan García Pérez asumió la conducción del gobierno, se aprobó casi de inmediato un crédito suplementario por 30 millones de nuevos soles que se orientaron a la implementación de las acciones de reparación contempladas en la Ley N° 28592. Se consiguió, además, que el FEDADOI(*) transfiriese 15 millones de nuevos soles a la causa de las reparaciones. Así, antes de culminar los primeros cuatro meses de su gobierno ya se contaba con 45 millones de nuevos soles. [*] http://www.minjus.gob.pe/normatividad/decretos/ds001-2002-jus.pdf

Sin embargo, la nueva gestión encontró que no existía un adecuado registro de víctimas individuales; quienes serían los sujetos de transferencias de recursos económicos como parte del Programa de Reparación Económica.

Ante ello se consideró conveniente crear en el más breve plazo el Consejo de Reparaciones, designando como presidenta de este órgano de gobierno a Sofía Macher Batanero(**), representante de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. Este órgano gubernamental adscrito a la presidencia del Consejo de Ministros, en setiembre del 2006, mediante Decreto Supremo firmado por el presidente Alan García Pérez(***), tiene entre sus funciones constituir el registro de las víctimas individuales ( libro I) y el registro de comunidades afectadas ( Libro II) . (**) http://www.registrodevictimas.gob.pe/archivos/RM-373-2006-PCM.pdf
(***) http://www.registrodevictimas.gob.pe/archivos/ds_062-2006-PCM.pdf

Reparaciones Colectivas

Mientras se constituía el Registro de Víctimas, conocido como Registro Único de Víctimas (RUV)- aludiendo indirectamente a la amplia dispersión que existía previamente- el gobierno del Dr. García Pérez optó por reorientar los recursos hacia el financiamiento de las reparaciones colectivas. Éstas también forman parte de las recomendaciones de la CVR y de la Ley de Reparaciones. Al cierre de mayo un total de 1634 comunidades campesinas y nativas- con un elevado número de víctimas mortales y desaparecidos-a nivel nacional han sido reparadas colectivamente por el gobierno de Alan García Pérez, en un proceso en donde los pobladores eligieron, democraticamente los proyectos. El gobierno nacional financió cada una de las obras siendo responsable de la ejecución las respectivas municipalidades.
Progresivamente, se han desarrollado dispositivos legales brindando mayores beneficios a las víctimas en lo que se empieza a definir como la Reparación Individual en Salud. El Seguro Integral de Salud (SIS) tiene un beneficio diferencial incremental para las víctimas registradas. Este beneficio cubre atenciones vinculadas a la salud mental, intervenciones quirúrgicas y médicas, gratuidad de medicinas, atenciones de neoplasia, salud bucal, entre los principales servicios. Estas acciones se encuentran implementadas a nivel nacional.

Progresivamente se va perfilando, también, la Reparación Individual en Educación. Las víctimas acreditadas gozan de beneficios a nivel superior universitario y técnico de acuerdo a los establecido en el Decreto Supremo N°047-2011-PCM (24 de mayo de 2011). Los beneficios plasmados en la ley van desde la exoneración de pagos de pagos tanto a nivel del derecho de examen de admisión, matrícula, becas, hasta reserva de vacantes determinadas para ellos. Ello posibilita la equidad entre quienes son huérfanos del proceso de violencia y quienes no lo son. Estos beneficios se encuentran a disposición de los acreditados en el Registro Único de Víctimas.

Finalmente, mediante Decreto Supremo N°051-2011-PCM (16 de junio de 2011) se aprobaron las Reparaciones Económicas. Éstas, en su primera etapa se orientan a canalizar recursos a 3316 adultos mayores, de los cuales 2583 son viudas y viudos mayores de 65 años. 586 son padres de jóvenes asesinados y desaparecidos. Estas acciones se realizarán en un marco simbólico teniendo por objetivo último reencontrar al Estado con los ciudadanos. Establecer ese puente que se quebró o que tal vez nunca existió entre el Estado y las víctimas.

Esto es un solamente paso de todo un largo camino por recorrer desde el Estado peruano, orientado a reconocer o ampliar derechos a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad. Avanzar en ello requiere visibilizar a las víctimas. Es decir, requiere saber “quiénes son”, requiere saber “dónde están”, requiere saber “qué labores realizan”, requiere conocer “qué problemas derivados de la violencia sufrida -ya en condiciones de huérfanos, viudas, padres de víctimas, discapacitados, violadas sexualmente, desplazados, padres de víctimas- vienen enfrentando".

El Estado peruano desde Valentín Paniagua Corazao como Presidente de la República ha manifestado un gran avance y un positivo cambio de dirección en materia de Derechos Humanos, y es bueno saber que la política de reparaciones ha tenido continuidad a través de diferentes gobiernos.

Teniendo en cuenta nuestra historia, cubierta por gobiernos autoritarios y militares, la figura de Paniagua como ser humano, como político  y como presidente democrático debe ser rescatada como ejemplo a presentes y futuras generaciones de jóvenes. 

                                         Imagen: Diario La República -Perú

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