martes, diciembre 13, 2011

Reparadores en la gestión pública

Sin lugar a dudas existe en Perú muchas personas que pueden hablar con amplitud y abundancia sobre  reparaciones a las víctimas, sobre todo desde las ONG´s, sin embargo es muy distinto hablar de reparación desde la gestión pública; vale decir, desde la responsabilidad de un puesto de gobierno.

Los importantes análisis y propuestas en materia de reparación suelen en muchos casos abstraer en demasía la realidad y suponer que la gestión pública se aplica en el vacío. En la realidad, hay una serie de variables muy complejas que el hacedor de política en materia de reparaciones tiene que enfrentar.

Hasta mediados del  2006 existía poca acción en la implementación de las recomendaciones de reparación, desde el Estado, y eso sucedía porque había pocos especialistas en la administración pública con el expertise necesario para implementarlas.

De otro lado, una deformación de las ONG`s en el Perú- que desde la denominada sociedad civil han dominado el discurso, no solamente de las accciones de reparación a las víctimas del proceso de violencia, sino de todo lo concerniente a los derechos humanos-  es que casi siempre han antepuesto en extremo lo ideológico a lo pragmático, lo cual no es cuestionable per se, pero aplicado al ámbito de la gestión pública genera desconcierto, ineficiencia, injusticia y finalmente ineficacia. 

La implementación -desde el Estado - de políticas de derechos humanos-sea reparaciones, políticas de género, entre otras-requiere de una tecnocracia altamente calificada en ello, pues estamos hablando de la necesaria utilización -eficiente, eficaz y oportuna - de presupuesto público. No  estamos hablando del presupuesto financiado por un país donante del primer mundo, sino de recursos de todos los peruanos.

La CMAN como órgano de la Presidencia del Consejo de Ministros había comenzado a formar desde el enero del año 2007 especialistas en Reparaciones a víctimas de violencia, vale decir fue un semillero en dicha materia, pues en el mercado laboral peruano no existía profesionales - abogados, ingenieros, economistas- con dicha especialidad y "expertise" desde el sector público.

Es por ello que resultó inexplicable que al ingresar Isabel Coral Cordero a la jefatura de la CMAN se desprendiera de un grupo de 16 profesionales que habían obtenido durante 4 años una experiencia valiosa y con resultados concretos, tangibles. Los servicios profesionales de dichos técnicos muy bien pudieron haber sido utilizados para continuar la última fase de las reparaciones, o en otras políticas en derechos humanos. Pero no fue así , "los dejó ir" sin renovarles el contrato.

Mi análisis es el siguiente, si el Estado peruano invierte por cada funcionario- desde que es practicante- un monto elevado por varios años, formándolo, dándole cursos, capacitándolo en el uso de herramientas de gestión, porqué desprenderse de ellos sin ningún tipo de evaluación previa.

Con las diferencias del caso; es como si un equipo de futbol invirtiera durante cuatro años en lograr que un jugador juvenil se consagre para jugar en la profesional, y justo en el momento en ese momento, cuando podría recuperar con creces lo invertido en este jugador, pues decide sin darle su carta pase mandarlo a su casa. Inexplicable desde cualquier ángulo.

Desde aquí un saludo a todos los técnicos y profesionales que integraron la CMAN, saben de mi aprecio por ustedes. Que el 2012 les depare los éxitos que sus habilidades profesionales sustentan.